Archivo de Enero 2006

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8 Enero 2006

A Robert Walser me llevó la lectura de los libros de Vila Matas. Volví a encontrar a Walser en Roberto Bolaño, quien me acercó a Witold Gombrowicz y al poeta argentino Leónidas Lamborghini. Cuado leí a Celan, hace años, conocí a Trakl, Marina Tsvietáieva y Osip Mandelstam, tres poetas, cuatro con el anfitrión, que nunca me han abandonado. Dylan Thomas, otro maldito, lo encontré en una lectura temprana de un libro de Luis Antonio Villena. También me sigue. Y me persigue. Como Rilke, Baudelaire, Elizabeth Bishop, Pedro Salinas, Rubén Darío, Paul Valéry, Sylvia Plath, Leopoldo María Panero y mi paisano, Luis Cernuda, entre otros muchos. Poco a poco creo un mundo donde están todos ellos. Soy un detective salvaje, como Bolaño nos enseña en su maravilloso libro: la historia de nuestras lecturas es la historia de nuestras vidas.

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7 Enero 2006

Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.

“Así se fundó Carnaby Street” 1970.- Leopoldo María Panero