

el roto
EDUARDO ANTONIO PUELLES GARCIA, ciudadano asesinado por defender la
libertad de los vascos, era uno de los nuestros.
Gracias a él y a otros muchos como él, gracias a los miembros de la
Ertzaintza, de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, los vascos y las vascas
vamos arrancando, trozo a trozo, con desgarro y sufrimiento, la mordaza de
nuestra libertad.
Por eso quiero proclamar bien alto que todos los que arriesgan su vida para
defender nuestros derechos y libertades son de los nuestros.
Que todas las víctimas del terrorismo, los políticos amenazados, los jueces
amenazados, los empresarios amenazados, los periodistas amenazados, los
profesores amenazados,…. son de los nuestros porque somos nosotros.
Nosotros, los que queremos vivir en Paz y en Libertad. Nosotros, los que
queremos una Euskadi sin ETA y sin violencia. La tierra de la tolerancia y la
convivencia.
Y hoy hemos vuelto a salir a la calle, hemos vuelto a alzar la voz para decir a
Francisca, a Rubén, a Asier y a toda la familia de Eduardo que no están solos.
Que tienen todo el cariño y la cercanía de la inmensa mayoría de la sociedad
vasca. Que sabemos que Eduardo arriesgaba su vida, todos los días, para
garantizar la nuestra y que le vamos a estar eternamente agradecidos y no
se nos va a olvidar nunca.
Hemos salido a la calle, apretando los dientes, para hacer frente a ETA y para
decir que estamos dispuestos a derrotar al terrorismo. Que asumimos
nuestra responsabilidad colectiva como sociedad y como país, nuestro deber
moral y democrático, porque queremos ser libres, y vamos a defender lo que
ETA más ataca: nuestro pluralismo y nuestra diversidad; vamos a defender el
derecho a pensar y a sentirse diferente; vamos a defender nuestras
instituciones y nuestra democracia. Vamos a estar al lado de las víctimas y
de los amenazados.
Y lo vamos a hacer con toda la contundencia del Estado de Derecho y con
toda la fuerza de la Ley. Y vamos a seguir ocupando las calles y las plazas de
Euskadi porque son los espacios de los ciudadanos libres y de los
demócratas. Y no les vamos a ceder ni un solo milímetro a los propagadores
de la violencia, a los silencios complices, a los que quieren acabar con
nuestros más elementales derechos, a los liberticidas, a los que amparan el
asesinato, a las almas cargadas de odio.
Hoy denunciamos a los que falsifican las palabras, a los que pervienten la
democracia, a los que cuando dicen “pueblo vasco” sólo buscan subditos
atemorizados por el terror a sus amos.
Hoy asumimos nuestra propia responsabilidad colectiva como país y decimos
que se acabó la impunidad, se acabó la arrogancia de quienes utilizan el
argumento del amparo velado de la capucha.
Decimos que venimos diapuestos a abrir el tiempo en el que nadie tenga que
ocultar que es ertzaina o policía a sus vecinos; en el que nadie tenga que
callar sus opiniones por miedo; en el que nadie tenga que bajar la voz para
decir lo que piensa, por temor a que le escuchen.
Hoy quiero hacer un llamamiento a la sociedad vasca, para que se ponga en
pie con la dignidad de los justos. Para abrazar al que piensa diferente; para
defender al que tiene otra identidad. Para preservar lo mejor de nosotros
mismos: la convivencia de los distintos y la libertad de los iguales.
Para decir a ETA que ya han perdido. Que nunca van a conseguir nada,
porque nunca vamos a ceder a su chantaje. Que les derrotaremos porque
estamos juntos y unidos. Sin fisuras, porque para los demócratas es más
importante lo que nos une que lo que nos separa. Que esté país se
construirá sobre la memoria de las víctimas y no la de sus verdugos.
Que vamos a dar a nuestra ertzaintza y a nuestra policía los medios que
necesiten en su lucha contra ETA, porque queremos que desaparezcan
definitivamente de nuestras vidas.
Que hoy y mañana y pasado y hasta que acabemos con esta pesadilla un
grito saldrá de nuestras gargantas: ETA EZ. PAKEA ETA ASKATASUNA.
El domingo pasado, en Arkaute, recogí una rosa blanca de las manos de un
vasco que fue ertzaina en el año 36. La cogí para depositarla bajo la llama
del pebetero que recuerda a los ertzainas asesinados por la libertad de las
vascas y los vascos.
Hoy esa rosa es roja porque se ha vuelto a teñir de sangre. Pero no la voy a
poner bajo ningún monumento. Hoy la lanzo al viento, lau haizetara, para
que recorra nuestros pueblos y ciudades. Para que despierte las conciencias
aun dormidas.
Lanzo al viento de Euskadi su nombre: EDUARDO ANTONIO PUELLES
GARCIA. Asesinado por defender la libertad de Euskadi…. para que sus
pétalos nos inunden a todos.
Eskerrik asko.

La muerte de Fernando Delgado me ha recordado aquellos maravillosos Estudio 1 llenos de buen teatro y estupendos actores.


Estos días he necesitado los servicios técnicos de Telefónica, proveedor oficial de mi línea ADSL. Conseguir comunicar con la citada compañía es un trabajo de dimensiones homéricas, como cualquier que haya necesitado algo de esta tropa puede certificar, pero lograr que te escuchen y entiendan tu reclamación constituye casi un imposible metafísico. Uno está dispuesto a entender que las medidas contra la crisis son complicadas, incluso transversales, mucho más después de que la derecha haya sido la elegida para resolver lo que ella misma ha liado, pero resulta más complicado aceptar que nuestros gobiernos sean incapaces de garantizar legalmente los derechos de los consumidores, definitivamente tratados por estas grandes compañías como simple mercancía. Me alegro que el Partido Pirata haya conseguido representación en estas elecciones. Algo es algo.