El hecho y el honor

La Generalitat pide a Millet que devuelva la Cruz de San Jorge que le concedió por los servicios prestados a la patria.

Es interesante. Devolver la cruz, el objeto, no tiene mayor importancia. Se trata de una cadenita y un pin que debe de costar 50 euros. La cuestión es el honor. Que devuelva el honor. Why? Los actos por los que se le concedió el honor existieron. Caso distinto es que hubiera otras. Que Millet deba devolver la Cruz es como si le anulasen los goles a Gascoigne, por alcohólico. Hace muy bien el prohombre en guardársela. Por lo demás la devolución del honor le importa un pito a la Generalitat. Lo que el Gobierno quisiera es que le devolvieran su buen ojo, ahora tuerto. Su capacidad de información y control. ¡Que le devolvieran el hecho! El Gobierno está infectado por esa ilusión de la rectificación periodística que aún insiste en que los hechos se rectifican. Ah, ah. Esa metafísica. Retirar medallas a Franco. Borrar placas. Cambiar calles. Tratar de convencer patéticamente al mundo que uno no fue jamás ni memo ni cobarde.

Arcadi Espada